miércoles, 7 de diciembre de 2016

Responsables TAC, MIA o como quiera que se llamen

Es una batalla ya vieja, que no perdida, dotar de un contenido coherente con la innovación a la figura que desempeña la coordinación de medios informáticos en los centros. Este artículo está contextualizado en Aragón y en el estado actual de las cosas en los centros aragoneses.

Sobre el nombre

La denominación (en Aragón) responsable de medios informáticos y audiovisuales responde a un cambio de nomenclatura llegado con la anterior administración. Desde el anterior nombre, con algunas variantes: coordinador TIC, coordinador Ramón y Cajal, coordinador Pizarra Digital o Escuela 2.0 al actual hay implícito, no sólo la desaparición de los programas de referencia (Ramón y Cajal y Escuela 2.0) y hasta de las TIC (se entiende que, incluso de su plan de integración en el centro) sino también un cambio de función, la que implica el paso de coordinar (Concertar medios, esfuerzos, etc., para una acción común, según la RAE. Combinar medios técnicos y personas y dirigir sus trabajos para llevar a cabo una acción común) al más difuso de responsable (Obligado a responder de algo o por alguien); a ello se añade la concreción de su responsabilidad, que ya no son los programas o las TIC entendidas como un plan de centro, sino los medios informáticos y audiovisuales.

Por una parte estamos hablando de TAC (tecnologías del aprendizaje y del conocimiento) y algunos autores plantean un camino hacia las TEP (tecnologías para el empoderamiento y la participación) y, por otra, vinculamos la figura del coordinador de tecnologías en un centro a una "responsabilidad" de los medios infomáticos y audiovisuales que parece no tener nada que ver con su dimensión metodológica y didáctica.

Sobre las funciones técnicas

Responsabilizar a un docente del funcionamiento de unos medios informáticos y audiovisuales que son numerosos y, en muchos casos, obsoletos, es asignarle una tarea inasumible, tanto por su dimensión cuantitativa como por el estado de los mismos y, sobre todo, por su formación (somos docentes y no técnicos) y tiempo de dedicación.

Es innegable que en muchos centros se espera, por costumbre o por una deficiente visión de la figura por parte  los equipos directivos o del profesorado en general, que el responsable MIA sea una especie de servicio de asistencia técnica urgente y que esta situación viene produciéndose en más centros de los deseados.

También es cierto que hay coordinadores a los que las tareas técnicas les encantan, bien porque proceden del mundo de la informática bien por afición personal.

Sin embargo, su intervención en labores de mantenimiento no debería exceder de ninguna de estas tareas (y algunas se plantean como opcionales):

  1. Asesorar al centro en la adquisición de equipamiento informático y audiovisual de sustitución (equipos, repuestos, puntos de acceso...)
  2. Ser el canalizador del contacto con el CAU (mantenimiento), informando de las averías e incidencias.
  3. En algunos casos podría, si lo desea, aprender a realizar una imagen adaptada a las necesidades de un grupo, curso y...
  4. Ser capaz de volcar, circunstancialmente y de forma voluntaria, una imagen de un PC para recuperar su funcionamiento. Teniendo en cuenta que dicha imagen debe ser proporcionada por el servicio de mantenimiento, al menos para cada uno de los modelos dotados "oficialmente" (entre 10 y 15 modelos entre ordenadores de sobremesa, tablets y minis). Dichas imágenes, deberían estar montadas con los programas con licencia, si existen o existieron en su momento o con su correspondiente versión en software libre. Teniendo, además en cuenta que esta debería ser una tarea a realizar prioritariamente por el servicio de mantenimiento.
  5. Labores de mantenimiento habitual: apagar servidores o routers en periodo vacacional y cualquier otra intervención que pueda solucionar un problema puntual y que no requiera mayor dedicación que la de "reiniciar y listo", "conectar y listo" o similares.
  6. En todos estos casos sería necesaria una formación complementaria únicamente si fuese necesaria y requerida por el interesado. Esta formación podría suplirse con la recopilación de manuales paso a paso.
  7. Hay que tomar como referencia que no se trata de suplir al servicio técnico que tiene contratado el Departamento de Educación ni a los servicios técnicos que tienen contratados muchos centros, especialmente de secundaria.

Sobre las funciones pedagógicas

Las funciones pedagógicas son las que dan sentido a la existencia de la figura, no del responsable de medios informáticos y audiovisuales, sino del coordinador de tecnologías de la información, la comunicación, el aprendizaje y el conocimiento. Por eso, insisto en la necesidad de actualizar el nombre a la función: Coordinador, desde luego, y si puede ser de TAC, representaría toda una declaración de intenciones.

Cada día son más necesarias las funciones pedagógicas en materia de TAC, porque es un hecho innegable que en muchos centros las tecnologías se utilizan para complementar, como mucho, la lección magistral, pero en pocos casos, para mediar en la mejor adquisición de los aprendizajes, para cambiar metodologías o para innovar.

Hay una brecha creciente entre algunos centros (pocos) o docentes individuales innovadores con la mediación de las TAC y el resto. Si bien, el mérito de éstos está reconocido por concursos y premios u oculto tras la prudencia de sus protagonistas, en la mayoría de los casos y por poner un ejemplo, las PDI se usan como pizarras, digitales porque se proyecta en ellas y algunas funcionan con el dedo, pero nada interactivas.

La aplicación de otros modelos es meramente testimonial: el uso de dispositivos móviles (proscritos), ordenadores de alumno (obsoleto por antigüedad de la mayoría de los equipos), ordenadores de grupo (porque casi no se trabaja de forma, no ya cooperativa o colaborativa, sino ni siquiera en equipo).

No se han revisado los planes de integración de las TIC en cada uno de los centros desde su redacción, ni se han adaptado a los nuevos tiempos en los que el paradigma es la PDI de aula en sustitución del modelo pizarra digital/escuela 2.0 (un ordenador por alumno). No se han incorporado maneras nuevas de distribución grupal de los equipos individuales (los que todavía están en uso como los minis o los tablets toshiba 400/700).

Y, sobre todo, en los centros no hay casi formación en materia TIC y los propios coordinadores reconocen que hay profesorado (fundamentalmente de secundaria) que no usa la PDI por desconocimiento, no de su técnica, sino de su aplicación. Se utilizan herramientas TIC tradicionales en usos que, siendo tecnológicos, son ya tradicionales y aunque la robótica o la realidad aumentada se usan en centros (contados) hay un uso inferior a lo deseable de las herramientas Web 2.0, de los blogs de aula, de las redes sociales, portfolios y apps móviles, la mayoría de las cuales se desconocen.

Y lo peor es que, en muchos casos, ni siquiera existe la necesidad de formarse en su conocimiento y, sobre todo, en su aplicación.

Sobre la consideración hacia la figura del coordinador de TAC

Llevo varios años "pasando a limpio" o, simplemente, revisando por curiosidad el contenido que se imparte a los directores y directoras noveles y no he encontrado ninguna referencia a planes de integración de las TIC ni a la figura del coordinador, cuyas funciones deberían figurar en este plan; será que interesa esa ambigüedad que existe respecto a la figura, asi, cuantos más fuegos sea capaz de apagar, mejor.

Con la creación del departamento de innovación en los IES, se indica que las personas que se encargan de las TAC forman parte del departamento, pero no pueden ser jefes del mismo, desempeño que se reserva para el COFO, dando por hecho el carácter innovador del coordinador de formación en detrimento de las otras personas que forman parte del departamento de nueva creación y que, por cierto, no tiene su espejo en primaria.

Por no hablar de la falta de reconocimiento profesional de la función a nivel de certificación, créditos, horas (escasas) o cualquier otro incentivo (por no hablar de los económicos casi proscritos en estos tiempos de crisis. Aunque suene a viejo, recuerdo que los coordinadores del proyecto Atenea (el primer intento institucional de introducir las TIC en el aula cuando aún eran NTIC), recibíamos un certificado por haber participado en un proyecto de innovación de muchas (no recuerdo cuántas) horas. Puede ser una alternativa.

Desde mi punto de vista, la innovación en un centro tiene que estar ligada y asumida por el equipo directivo y tanto los COIFOS (como se les llama ahora) como los MIA deberían de tener una ligazón especial con la jefatura de estudios y el departamento de orientación, amén de otras interacciones casi imposibles de representar en el diagrama siguiente.


Otras consideraciones


  • El hecho de que docente encargado de esta función coordine, no quiere decir que asuma el peso de determinadas tareas:
    • El trabajo de inventario corresponde, por norma, a la secretaría del centro, independientemente que se realice en el libro de inventario (como todo material inventariable) o en una aplicación web. Desde luego que es necesario colaborar con secretaria en esa tarea, proporcionándole la información que sea necesaria.
    • El trabajo de reparación y mantenimiento (salvo el ocasional y voluntario) corresponde al servicio técnico y no al coordinador. Lo mismo que el de limpieza del centro corresponde al personal contratado al efecto y no al equipo directivo que, sin embargo, es responsable de que el centro esté en condiciones de salubridad legales.
    • El papel del coordinador tampoco es el de formador, en todo caso promueve, dinamiza, detecta necesidades... en coordinación con el COFO, pero ni el COFO ni el coordinador TAC tienen la función de formar y lo que parece claro en el primero, no lo parece en el segundo. Claro que puede formar y esa formación será muy valiosa, pero no es su obligación.
  • Asignación horaria del coordinador. Podría partirse de un mínimo en centros de una vía que se iría incrementando en función de las vías en los centros de primaria, del tamaño en los de secundaria y, sobre todo, en función de los planes de integración de las TAC, porque planes más complejos requieren intervenciones más amplias, mayor dedicación y han de ser favorecidas desde jefatura de estudios en el reparto horario y desde la administración educativa en los cupos.
  • Creación de equipos TIC con profesorado interesado en su integración.